Séneca escribió que la vida no es corta, que la hacemos corta nosotros. Rickles discute media carta: la vida sí es corta (y menos mal). Una vida infinita no tendría nada en juego; podrías aplazarlo todo para siempre y ninguna elección contaría. La brevedad es lo que carga las decisiones de peso. En la conversación salen el miedo a la muerte, la necesidad de incertidumbre y una idea que se queda contigo: tu yo futuro es un desconocido al que le encargas todo lo que hoy no haces.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Burkeman y Rickles parten del mismo dato, la vida es corta, y llegan al mismo sitio por caminos distintos: Burkeman desmonta la ilusión de llegar a todo; Rickles va más al fondo y defiende que sin esa brevedad nada tendría peso.»
«Rickles habla de co-creación desde la física cuántica: el observador participa en lo que el universo llega a ser. Jung llegó al mismo sitio sin ecuaciones, ante la sabana: ese mundo estaba en estado de no-ser hasta que una conciencia estuvo allí para contemplarlo.»
«Documentos que reflexionan acerca de la importancia del tiempo, de huir de la matrix, de priorizar aquello que es importante para nosotros, y de soñar que un mundo mejor es posible.»