La pieza muestra cómo el exceso de autoconciencia puede convertirse en ansiedad, autoexigencia y dificultad para disfrutar la vida sin sobrepensarla.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«El desafío contemporáneo no es pensar más ni pensar menos, sino aprender a pensar sin perderse. La presencia es el antídoto tanto para la distracción como para la hiperconciencia.»