Si Zaratustra es el Nietzsche profeta, este es el Nietzsche francotirador: cientos de aforismos contra la moral, la filosofía dogmática y los filósofos que se creen desinteresados. Su tesis de que toda filosofía es autobiografía involuntaria del filósofo me sigue pareciendo de lo más incisivo que se ha escrito sobre el gremio. Peligroso de citar, estupendo de leer.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Nietzsche ha marcado a multitud de autores del S.XX, los cuales han interpretado y reinterpretado su tiempo a ojos del genio literario que se enfrentó al abismo de su época. Su conocida frase «Dios ha muerto» formulada en su obra “La gaya ciencia” (1882), no significa que un ser divino haya fallecido, sino que anuncia el colapso de la religión y de la verdad absoluta como bases de la moral en Occidente. Frente a la pérdida de los cimientos y al peligro del nihilismo, el ser humano queda sin una guía que mire desde el cielo, y se confronta con una nueva oportunidad de crear una moral propia a través del concepto del superhombre.»
«El tiempo posterior a la publicación de la obra de Nietzsche vino marcado por una apertura a una nueva reflexión acerca de los mitos clásicos, las religiones mayoritarias, y la relación del hombre con Dios. Este autor ha sido analizado una y otra vez por autores contemporáneas y el análisis de su obra sigue siendo profuso y estimulante para aquellos que profundizan en la herida del existencialismo, y herederos también de otros pensadores como Soren Kierkegaard. En mi opinión, esta misma lucha por el ascenso de lo que fue llamado como el “superhombre” aparece en otras obras como “Crimen y castigo”. La obra de Campbell en parte bebe de esas mismas fuentes, y trata de auparnos por encima de lo contingente, trazando el conocido como “camino del héroe”, que también ha sido mito básico para el desarrollo de grandes sagas como Star Wars de George Lucas.»