Los fundadores de Airbnb fotografiando pisos casa por casa: de ahí sale la tesis de que las startups no despegan solas, se empujan a mano. Me parece el ensayo más útil de Graham porque contradice el instinto de ingeniero —automatizar todo desde el día uno— con evidencia incómoda. Reclutar usuarios uno a uno no es una vergüenza temporal; es el método.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Ambos documentos tratan de cerca el origen de una gran compañía como es AIRBN, la cual a través de sus fundadores ha logrado crear un nuevo mercado multimillonario alrededor del mundo sobre el concepto de compartir habitaciones de viviendas particulares. Especialmente útiles para aquellas personas que se están planteando emprender y quieran escuchar de primera mano una experiencia real de emprendimiento.»