Robin Williams vivió algo que nadie alrededor comprendía: Una enfermedad que estaba alterando su cerebro y su percepción de la realidad. Según el relato de su esposa, no se trataba simplemente de la imagen popular de «un hombre triste que decidió morir», sino de un proceso neurológico devastador que avanzó rápidamente y que él no llegó a comprender del todo.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«¿Cómo puede alguien que dio vida a uno de los personajes cinematográficos que mejor nos enseñó a aprovechar la vida, a encontrar nuestra propia voz y a hacerla extraordinaria, terminar perdiendo la batalla contra su propia mente? Podemos inspirar a otros, amar la vida y seguir buscando nuestra propia voz, y aun así enfrentarnos a batallas que nadie puede ver.»