Este video explica como las hojas de amaranto tienen más hierro, calcio y vitaminas que la espinaca; y más caroteno que un tomate y además, gracias su tipo de fotosíntesis, crece el doble, con la misma cantidad de agua y luz solar. Los aztecas conocían todas estas propiedades, además de otras medicinales, es por ello que la consideraban una planta sagrada. Durante la conquista española, los colonizadores lo demonizaron por su papel en los rituales indígenas y persiguieron activamente su cultivo.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Investigando sobre cultivos aztecas y precolombinos, he llegado a descubrir la milpa, en este caso de los incas. Ambos imperios dependían fuertemente de cultivos nativos como el maíz o el amaranto. Algo que se cultivaba desde tiempos lejanos, por qué no retomarlo ahora, y volver al origen, a la verdad de lo que "comemos".»