En este artículo de la sección Retina de El País, Eduardo Infante reflexiona sobre la encíclica del Papa Leon XIV Magnífica Humanitas, la primera encíclica de la historia dedicada íntegramente a la inteligencia artificial. En este artículo el periodista pone en valor la idea de que pensar es, en esencia, detenerse, ya que el pensamiento es la actividad que interrumpe el flujo de la acción para examinarlo. Por tanto, sin ese espacio no hay juicio moral posible (independientemente de posiciones morales, éticas o religiosas), y se cae en una conducta automática. Creo que encaja bien con el propósito de la plataforma MUNDARA, que aparece para cubrir ese espacio compartido de reflexión, conocimiento y profundidad tan necesario en la actualidad.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Mismo problema, diferentes enfoques. Voces diferentes abordando la cuestión de la IA y su irrupción en nuestras vidas. Recomiendo ambas lecturas (el artículo de Retina, breve; el documento de ICADE, profuso y profundo. Dos maneras interesantes en función del tiempo que tenga cada lector o el interés en esta temática.»
«Artículo breve de Retina y charla profunda de la Fundación Juan March; la primera abre boca, la segunda merece la pena si cuentas con tiempo para ver este video. La relación vuelve a ser el ámbito de la técnica y de la tecnología, y los riesgos (y oportunidades) a los que nos expone como especie.»
«La advertencia estructural es idéntica en ambos articulos, pero con distinto vocabulario: la tecnología amplifica la intención de quien la controla. Si esa intención es controlar y extraer valor (dinero, atención, productividad medida), la IA se convierte en instrumento de dominación, sea sobre ciudadanos o sobre empleados. Si la intención es confiar y devolver autonomía, la misma tecnología libera potencial humano»
«Ambos articulos coinciden en algo esencial: el problema nunca es la tecnología en sí, sino la ausencia de una decisión humana deliberada sobre dónde trazar el límite. Estamos ante la erosión silenciosa del criterio humano»
«En este relato se expone que pensar equivale a parar. Las redes sociales parecen estar creadas para que no paremos nunca, es decir, que nunca pensemos.»