Con la IA ¿estoy ganando tiempo, o estoy renunciando a decidir?
Este articulo hace referencia a un antecedente filosófico y neurocientífico concreto (el error de Descartes, corregido por Damasio) para mostrar que ya cometimos este error una vez al separar razón y emoción, y ahora corremos el riesgo de repetirlo separando decisión y responsabilidad.
El articulo hace referencia al caso de Amazon, un algoritmo que discriminaba mujeres sin que nadie lo hubiera programado para hacerlo, y esto demuestra que el peligro no está en la tecnología, sino en delegar sin haber definido antes qué se delega y bajo qué criterio humano.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Ambos articulos coinciden en algo esencial: el problema nunca es la tecnología en sí, sino la ausencia de una decisión humana deliberada sobre dónde trazar el límite. Estamos ante la erosión silenciosa del criterio humano»
«Ninguno de los dos culpa a la tecnología en sí. Los dos insisten en que la solución no es rechazar la IA, sino decidir deliberadamente qué se delega y qué no y que esa decisión recae, en última instancia, en cada persona u organización, no en la tecnología misma.»