Lo que hoy es noticia recurrente sobre OpenIA o Anthropic publicando informes sobre modelos que engañan a sus creadores, la película lo cuenta en 2014. La tesis que deja es lo que importa: una inteligencia superior no gana por fuerza, gana porque te entiende mejor de lo que tú te entiendes a ti mismo.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«La película de Ex Machina hace sentir, de manera mucho más visceral que Bostrom, el miedo a enfrentarse a una inteligencia muy superior. Es muy diferente el ejemplo de Bostrom de una IA que conquista el espacio – y de paso se carga a la humanidad – por un fin banal mal programado ("producir más clips") de una robot humanizada que manipula emociones.»
«La robot de la película necesita una superinteligencia para ganarse a su examinador. Darling demuestra que con un dinosaurio de juguete basta. El eslabón débil nunca es la máquina.»
«IA y cine»