En la película AKIRA, dirigida por el japonés Katsuhiro Otomo del año 1988, se construyó un mito del cine anime de ciencia ficción y estilo ciberpunk.
La historia se sitúa en la ciudad distópica de Noé-Tokio, donde un joven pandillero llamado Tetsuo adquiere peligrosos poderes psíquicos tras un accidente. La película toca cuestiones como el trauma, la ambición y las creencias ancestrales de la cultura japonesa, y ha sido considerada una de las obras maestras del cine de anime de todos los tiempos, inspirando a numerosos directores con el paso de los años.
La película muestra una nueva Tokio decadente, con una estética que recuerda a Blade Runner, donde la maldad parece haberse apropiado de las calles y de las personas que habitan dicho espacio casi onírico.
La película comienza con una explosión nuclear que arrasa la anterior Tokio, símbolo del trauma vivido por la sociedad japonesa tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki, que perduran en el imaginario colectivo de la sociedad japonesa, y del propio director de Akira. Asimismo, se debe contextualizar el mensaje que subyace en la película como consecuencia de la situación de crisis que se vivía tras el momento del llamado milagro económico japonés tras la Segunda Guerra Mundial (en 1968 llegó a ser la segunda potencia económica mundial).
Cuando se estrenó Akira toda esta situación ya se vivía y la drástica modernización generó la desconexión con la tradición japonesa y su alejamiento con lo natural (aspecto este clave para entender el pensamiento japonés tradicional).
Película para ver en profundidad y captar el mensaje que se mantiene dentro de la trama principal, muy recomendable para aquellos que tengan la suerte de no haberla visto (o una buena ocasíón para los fanáticos del directos y de la película).
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Dos mitos del cine anime japonés, que comparten la visión del alejamiento de la sociedad tradicional japonesa y del impacto de lo natural, y el desborde de la técnica que aleja al ser humano de su esencia. Muy recomendables para ver e iniciarse en el cine de este género, dos obras maestras de referencia.»
«Estética japonesa de los años 80; un temazo de los Beasty Boys relacionado con la imagen de Akira, una época de referencia que merece la pena ser traída al tiempo actual»
«Una buena manera de acercase a las costumbres japonesas, asi como su cultura y la influencia de conceptos como kami han tenido en la película de Akira (seres animados, y vivificados, hasta en objetos inanimados); lo que vemos y lo que no vem,os formando parte de una misma realidad inseparable. Aquello que merece reconocimiento por su poder, como una fuerza que forma parte del mundo y de nosotros mismos.»
«Japón y color, anime y tradición; oriente contiene mundos dentro de su mirada especial, y permite a muchos asistir a la fusión de lo viejo y lo nuevo, a la tradición y a la modernidad. La película Akira habla tanto con la imagen como con los colores, igual que lo hicieron en otros formatos artistas de la talla de Stanley Kubrick en obras maestras como “2001; una odisea en el espacio”, donde el color se muestra en su máximo exponente en el ámbito cinematográfico. Otros genios como Goethe profundizaron en esta relación, llegando a escribir tratados acerca del color y su incidencia en nuestra vida, al igual que las neurociencias y hasta los modernos test de personalidad utilizan las gamas cromáticas para asemejarlas con los temperamentos.»
«Color y tradición, anime y significado profundo.»
«El color rojo como nunca antes había sido visto; el impacto visual en ambas películas no puede ser entendido sin obras como la “Teoría de los colores” de Goethe y su significado profundo. En la actualidad, la importancia del color es tenido en cuenta en publicidad, psicología, y hasta en elementos tan actuales como en las plataformas o aplicaciones móviles.»
Color in Film: The ShiningVídeoAlberto Sanz