Lanzado el 1 de marzo de 1973 por Harvest Records, “The Dark Side of the Moon” de Pink Floyd es una obra maestra conceptual del rock.
Este majestuoso disco explora cuestiones como la locura, el tiempo, la muerte y la avaricia. Destaca por su producción a cargo de Alan Parsons y su icónica portada del prisma.
El disco profundiza en planteamientos acerca de las presiones de la vida moderna y la salud mental.Inspirado en parte por la inestabilidad de su excompañero Syd Barrett.Las canciones se unen sin pausa para formar una sola experiencia de sonido.
La portada nos acerca a obras de la literatura como las de Newton o Goethe acerca de la teoría de los colores, o a otras obras literarias como el “Mysterium Magnum” de Jacob Böhme, publicado en español por la editorial Atalanta.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Música de referencia en un disco mítico, que nos adentra en su portada en el mundo de los colores y su influencia en la realidad. Buena experiencia leer el artículo mientras se escucha el disco de Pink Floyd, se puede sacar más de una conclusión interesante.»
«La teoría de los colores llevada al plano musical; un camino de descenso y ascenso por la experimentación musical de un grupo de referencia que supo unir el mundo descenso la música con la expresión visual de la portada, en una época en la que aún importaban y se convirtieron en objetos de culto.»
«Color, música, descensos a la locura … el cine ha sabido incluir a través de sus grandes directores bandas sonoras legendarias que nos han trasladado a otras realidades. En este caso, Pink Floyd supo trazar ese camino en su mítico disco como un descenso hacia los infiernos, el mismo trazado por el personaje de “El resplandor” de Stanley Kubrick, en una actuación majestuosa de Jack Nicholson y que tantos remakes ha merecido en series como Los Simpson.»
Color in Film: The ShiningVídeoAlberto Sanz«Los colores forman parte del ámbito creativo desde sus inicios; ritos, religiones, culturas, cosmovisiones a través del impacto del color en nuestras vidas, como nudo de unión y camino hacia lugares inexplorados. La psicodelia de los años 60 también bebe de esta experiencia a veces lisérgica de los colores y sin influencia en los psiconautas que en esa época atravesaron las puertas de la percepción, tal y como el propio Aldous Huxley lo desarrolló en su libro en el que explica su experiencia personal mística y sensorial tras consumir mescalina.»
«Bandas bien diferenciadas pero que beben de una misma tradición musical que lírica y conceptualmente surge en el rock de los años 70.»