En esta crítica de la película “Resurrection” de Bi Gan se hace un análisis muy interesante que conecta este cine con la tradición de David Lynch. Poema visual de potente carga simbólica que nos transporta a un espacio liminal en el que el director parece haber superado un umbral donde su lenguaje visual supera lo real.
Catalogado como cine onírico, milagro mercurial, amplía el espíritu fugitivo, y traslada hacia aquello que habita entre la vía y la muerte. Un auténtico ejemplo de pacto fáustico que critica la pérdida de la capacidad de soñar del ser humano moderno, y el impacto que la tecnología o la ultraconexión provoca en nuestra forma de percibir la realidad.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Dos poemas visuales que nos trasladan a espacios liminales, a mundos imposibles, y que permiten al espectador abrir las puertas de la percepción y querer recuperar la capacidad profunda de soñar e imaginar. Dos obras maestras de la imagen.»
«La potencia visual y de color de Resurrection merece ser interpretada a la luz del documental de “The japoneses philosophy of color and imperfección”, que nos acerca asomarnos por una pequeña rendija al origen simbólico de los colores dentro de la tradición oriental, y especialmente de la japonesa, y su relación con aspecto de la realidad y la capacidad insuperable de la naturaleza de mostrar colores imposibles.»
«Buen material para los amantes del cine que buscan crítica profunda de grandes obras actuales.»
«En la obra de Nebreda, el cuerpo es al mismo tiempo presencia, herida, identidad y territorio de transformación. En Resurrection, Bi Gan convierte también el cuerpo en un lugar de tránsito: un cuerpo que sueña, que cambia, que se transforma y que atraviesa distintas vidas, tiempos e identidades.»