Una hija de nativos americanos se convierte en catedrática de botánica y explica temas de naturaleza, con el ser humano en su centro, como cocreador y guardián. Escuchando y observando la creación podemos no sólo querer producir alimentos de forma ecológica, si no, sentirnos en reciprocidad y en equilibrio con la naturaleza que nos rodea.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Gratitud, reciprocidad, observación calmada de la naturaleza... Ambos libros son esenciales para entender la belleza del mundo natural que nos rodea.»
«En el libro una trenza de hierba sagrada, Kimmerer utiliza el ejemplo de las “Tres Hermanas” —maíz, frijol y calabaza— para explicar cómo una planta ayuda a otra, la otra devuelve algo, y juntas producen más vida que separadas.»
«Volver a lo esencial, y por qué no, buscar en técnicas ancestrales como dicta la lowtech, en sintonía con la naturaleza que nos rodea, convivencia activa que da y toma en equilibrio.»