Christopher Storer consigue crear una historia que parece tan real que te sientes dentro de las cocinas. La evolución de la trama y especialmente de los personajes a lo largo de la serie es magnífica.
Trata temas de la vida misma, como la complejidad de las relaciones, el afrontar los propios problemas e inseguridades, el trabajo en equipo y el esfuerzo o la comunicación.
Es una serie en la que si te enganchas, ya formar parte de la complicada familia de "Osos". Querrás gritar, reírte, llorar y luchar por querer ser mejor.
Trazadas y explicadas por personas: la razón es lo que las hace valiosas.
«Te hacen reflexionar sobre la vida misma, las relaciones con los demás y el sentido de lo que haces.»